El Hércules, bajo sospecha

agosto 4, 2010 en Blog de LovingFutbol

La honestidad del fútbol español está bajo sospecha. El ascenso a la máxima categoría del Hércules C.F. está siendo cuestionado. Entre sus aficionados, los hay que se echan las manos a la cabeza despotricando contra el máximo accionista del club alicantino y supuesto autor del soborno, Enrique Ortiz. Sin embargo, otros hinchas siguen confiando en su equipo y defendiendo el ascenso a Primera División, bien merecido (según ellos) tras un resultado de 4-0 ante el Córdoba C.F.

Lo que, hasta ahora, ha salido a la luz han sido unas escuchas telefónicas en las que Enrique Ortiz hace alusión a los ¡100.000 euros! (nada más y nada menos) que, supuestamente, le dio al portero del Córdoba, Raúl Navas, a cambio de dejarse marcar un gol. EL PAÍS publicaba ayer literalmente las palabras de Ortiz: “Le di 100.000 euros… En el primer gol de Tote se tira para el lado contrario… Es que fue la hostia, macho… El 4 a 0… 100.000 euros le había dado al portero”. En otro momento de la conversación, Ortiz confiesa: “Al Salamanca le ofrecimos 150.000 euros. No quisieron y les metimos también cuatro”. He de decir que está muy feo intentar comprar un partido de fútbol, pero la prepotencia de esa última frase, repito, “no quisieron y les metimos cuatro” es vergonzosa e inmoral.

Y es que, Enrique Ortiz, ya cuenta con unos antecedentes que no hacen creer que se trate de una conspiración en contra del Hércules o contra el mismo Ortiz. Está relacionado con el Caso Brugal donde el juez trata de esclarecer una supuesta adjudicación fraudulenta en la gestión de recogida de basura en Alicante. A Ortiz se le imputan delitos de cohecho, fraude y tráfico de influencias. Con este currículum, todo apuntaría a un soborno en toda regla y, por lo tanto, un ascenso indigno. Mientras, la directiva del club y el portero del Córdoba niegan todo lo revelado en los medios de comunicación.

Y como respuesta a este supuesto fraude deportivo, el Betis y el Cádiz ya han solicitado un castigo ejemplar para el club. Esta sanción podría cambiar el rumbo del Betis que se posicionaría en Primera División y, del Cádiz que alcanzaría la Segunda. El Hércules, en cambio, podría llegar a descender hasta Tercera. Pero, por desgracia para el Betis y para el Cádiz, la compraventa de partidos deportivos no está considerada delito en el Código Penal así que el club y Ortiz pueden salirse de rositas de esta situación. El juez ha archivado las diligencias sobre la compra del partido porque “no son constitutivas de delito”.

Si es cierto que hubieron billetes de por medio que paguen, que desciendan a Tercera y que se ganen las victorias en el terreno de juego, y no rodeados de conjeturas, rumores y dinero manchado de trampas. Aún así, me temo que hasta que el Congreso de los Diputados no estipule que el fraude deportivo es delito, tenemos Hércules en Primera para rato. Los goles de Tote ya no lucirán tanto y Raúl Navas tendrá que ganarse su puesto como guardameta en el Córdoba sin cometer errores garrafales. Y la afición del Hércules tendrá que oír (hasta que el tema quede en el olvido) de boca de sus rivales que están en Primera por un puñado de euros.

Decepcionante vida la del fútbol, a veces. Otra cosa vale, pero la honradez y la integridad del deporte rey que no se vea salpicada por tramposos que no aman este juego.

Carla-LovingFutbol