El verdadero tesoro de Andrés Iniesta

mayo 23, 2011 in Blog de LovingFutbol

Su actual entrenador Josep Guardiola lo pone siempre como ejemplo: “No lleva pendientes, ni tatuajes, y ama el fútbol. A un niño siempre le diría que se fijara en Andrés Iniesta”. Y es que Guardiola ya avaló la trayectoria de Iniesta allá por el año 1999, en un torneo formativo, cuando fue a verlo por indicación de su hermano Pere. Iniesta recuerda que Pep, en el momento de entregarle personalmente un trofeo, le comentó que volvería para verle en la tribuna en poco tiempo. No anduvo mal encaminado.

Y es que Andrés Iniesta es un futbolista diferente, y no lo digo por sus enormes cualidades sobre el césped, sino por la imagen que desprenden sus actos fuera del mismo. Es un crack con pinta de camarero, el héroe que uno siente cercano, el ídolo que se deja alcanzar. Esencialmente es una “rara avis”, difícil de encontrar en los tiempos actuales.

El verdadero secreto de Iniesta se encuentra en su cabeza. Fue un niño criado en la cultura del esfuerzo, de la superación y de la humildad. La que en sus comienzos le ayudó a resistir el trauma de dejar a sus padres en el pueblo, con 12 años, para formarse en una ciudad como Barcelona. Después hubo gente que dudó de él por su aparente fragilidad y docilidad, o por su falta de carácter. Y también las lesiones le han acompañado siempre durante su carrera. Todo esto lo ha curtido, y su mente ha respondido siempre en el momento preciso, ayudándole a sobrevivir y superar etapas. Ahí está su verdadero tesoro, su claridad mental, la madurez que muestra a su edad. Es consciente de lo que la vida le ha dado y la felicidad que precisamente eso le genera. Como él mismo dice: “Sentirse feliz como persona es superior a cualquier triunfo, y en el terreno de juego se refleja cómo te va en la vida”. Por eso sigue jugando al fútbol como lo hacía cuando tenía 15 años.

Quizá por todo ello siempre tiene presente sus raíces. Invirtió en viñedos en Fuentealbilla, su pueblo, y fundó una bodega que ha reportado trabajo e ilusión a sus gentes, y orgullo a su familia. Allí, en su honor,  hay una calle que lleva su nombre y que siempre lo recordará.

De su pareja Ana, dice que le dio la vida y que como persona es un diez. Que poco puede ofrecerle a cambio de lo que recibe de ella, y que a veces las personas se equivocan, y que Ana se equivocó con él. Así es Andrés. Tienen en común otro tesoro, una niña llamada Valeria.

Con estos antecedentes no es de extrañar que haya sido el deportista español más seguido por internet durante 2010, siendo con diferencia el que más tiempo dedica a sus seguidores en las redes sociales.

Esta temporada ha sido aplaudido en todos los campos ajenos dónde ha sido sustituido. Un hecho que nunca había sucedido en el fútbol español. Sin duda que el aficionado le agradece la felicidad generada con el gol ante Holanda. Pero también le reconocen sus gestos solidarios, su detalle con Dani Jarque, el ser un ejemplo para los niños, y la transparencia y sencillez personal que siempre demuestra, pese a ser un genio del fútbol.

La gente sabe que detrás de esa cara paliducha hay un gran ser humano. El público sabe distinguir. Tengan la certeza que cuando cuelgue las botas, tendrá el mundo a sus pies.

Un gran tipo este Andrés.

Sergio-Lovingfutbol