Un nuevo modelo de bota de fútbol plana por su cara interna que permite a los jugadores dirigir el balón hacia la porterÃa sin que el esférico se desvÃe ha sido patentado por un aficionado a este deporte, que ahora busca una empresa que fabrique y comercialice lo que él prevé como “la bota del futuro”.
El invento consiste en una bota que, a diferencia de las ya existentes, carece de curva por la parte interior del pie, caracterÃstica que tiene la culpa, según ha explicado su creador, Francisco Ortiz, de que los balones salgan desviados cuando los futbolistas chutan a la porterÃa.
“Esta curva hace que los balones no se dirijan bien; y yo he sacado una bota que no la tiene, es completamente recta por la parte de dentro, pero por lo demás es exactamente igual que todas”, ha señalado Ortiz, que confiesa que se dedica a “estudiar el fútbol” desde que un accidente de tráfico le impidiera seguir jugando.
Ortiz, de 58 años y relojero de profesión, se basó en las leyes de la FÃsica para crear su prototipo, algo para lo que pidió ayuda a un catedrático en esta materia de la Universidad de Málaga, que corroboró su teorÃa al decirle que “forzosamente” tenÃa que ser la bota “más útil” que hay ahora mismo en este deporte.
“Por eso las raquetas de tenis y las paletas de ping pong se fabrican planas, porque es la mejor superficie que hay para dirigir una pelota”, ha aclarado el inventor, que añade que este calzado está ideado, sobre todo, para tirar los penaltis y dar los pases a puerta.
Cuando tuvo elaborados los planos del prototipo, Ortiz buscó en internet compañÃas del sector que estuviesen dispuestas a fabricar la bota, algo que, según ha confesado, le ha llevado al menos dos años.
“Hablé con varias empresas y les pregunté que si les interesaba fabricarla; algunos a los que les enviaba el prototipo me lo enviaban de vuelta, otros decÃan que no les interesaba, hasta que di con una persona en Alicante que me dijo que le gustaban las cosas novedosas, y me las ha fabricado”, ha explicado.
Al principio, Francisco llevó a la fábrica un esbozo “muy rudimentario”, hecho por él mismo, de lo que serÃa la bota, ya que, según ha relatado, no quiso contar nada a nadie antes de patentarlo por si “algún listillo” se aprovechaba de su idea.
“Yo estoy loco porque algún jugador se la ponga y ver su opinión”, ha insistido Ortiz, que hace un año inscribió este modelo de bota en la Oficina de Patentes y Marcas y cuyo próximo paso es vender dicha patente a alguien o buscar representantes que intenten comercializar este producto en grandes almacenes.
Hace más de diez años, Ortiz ya ideó un sistema para que no hubiera “goles fantasma” en el terreno de juego, que consistÃa en una inclinación de diez grados del terreno de la porterÃa a partir de la lÃnea de gol, para que los balones que botaran dentro de la porterÃa se quedaran dentro.
Su segundo invento, más reciente, es un pequeño aerosol de pintura que lleva el árbitro para marcar el punto exacto donde se produce una falta y que desaparece del césped a los tres minutos aproximadamente.