
El fichaje de Lionel Messi por el Barcelona no fue nada fácil. Después de maravillar a los entrenadores blaugranas en unas pruebas con tan sólo 13 años, Messi tuvo que esperar más de un mes en un hotel de Barcelona para conocer su futuro.
Josep MarÃa Minguella, ex intermediario de futbolistas, contó como empezó todo: “Me costó convencer a la gente del Barça. El club le hizo una prueba, y gustó mucho, pero nadie se definÃa. Un dÃa llamé a Charly Rexach, entonces secretario técnico, y le dije que habÃa que tomar una decisión porque, si no, me lo llevaba a otro sitio. ¡Llevaba un mes en el Hotel Rally con su familia! Le vio él mismo en acción, le impresionó y tomó la decisión.
Y esa primera decisión se plasmó, a modo de pre-contrato, en una servilleta de papel.
Ocurrió en octubre de 2000, en el restaurante del Club de Tenis Pompeya. A un lado de la mesa, Charly Rexach, director deportivo del Barça; en un extremo el representante Josep Maria Minguella, en otro lado del cuadrado, Horacio Gaggioli, en representación de la familia Messi.
Al final firman un documento de intenciones original, seguramente uno de los más originales de la historia del fútbol. El contrato con el futbolista más importante del mundo está en poder de Minguella, que lo guarda como una reliquia, y ha sido legitimado por un Notario de Barcelona.
DecÃa más o menos lo siguiente:
“Yo Charly Rexach, en presencia de Horacio Gaggioli y Josep MarÃa Minguella, me comprometo a la contratación de Lionel Messi en las condiciones pactadas, a pesar de la contra interna que existe en el club”.