Empieza a asomarse el sol en la mañana del sábado, hace unas horas que la fiesta
acabó y solo un par de horas para dormir porque hay que salir a trabajar. Si, en
sábado, aunque no lo crean, y hay que sumarle a la desmañanada , al ligero dolor de
cabeza, esta preocupación que parece no irse por completo. Pero no es preocupación
por el trabajo, o por algún problema personal, no, es otra cosa. Una cosa menos
importante por fortuna o tal vez muy importante para muchas personas dada la
situación. Porque aunque todo vaya bien, siempre están esas malditas dudas que te
ponen a pensar, que no te dejan 100 % tranquilo. Es como cuando estas por
presentar un examen importante en la escuela, tu estas seguro de que estudiaste muy
bien, de que memorizaste y macheteaste toda la guía que nos dejo la maestra, no hay
problema del libro que se haya quedado sin contestar y bueno, cuando ya estas a dos
minutos de presentar te preguntas…habré estudiado lo suficiente? Tal vez hubiera sido
mejor haber estudiado un par de horas mas… ojala que no venga lo de cálculo porque
medio le entendí…y los del otro salón? ya lo presentaron? que dijeron?… uuuy que
viene difícil… y cuando pasas por los bancos de los cerebritos del salón, que están
haciendo el típico tercer o cuarto repaso antes del examen, los oyes hablar sobre
aquel teorema que a ti te suena tan desconocido como si estuvieran hablando en otro
idioma… mmm eso no lo estudie, tendré chance de darle un repazon?…. Chin, ya
llego la maestra con los exámenes…y lo que era seguridad hace 2 horas, ahorita es
angustia y dudas que solo se iran disolviendo al momento de empezar a contestar el
examen y ver que, bueno, después de todo, la mayoría de lo que estudie lo aplique
perfectamente y que a pesar de la ligera angustia previa, se espera una buena nota.
Y este sábado parece que esta angustia no es tan previa, llevo toda la semana con
una viborita en el estomago, esperando el partido de hoy en la tarde, una semifinal,
con toda la ilusión de ganarla, porque en la final puede ganar cualquiera. Y aunque el
equipo es fuerte, con experiencia de un campeonato reciente, con gran mentalidad,
reacción y futbol, hay que reconocer que no llegamos de la mejor manera. En los
cuartos de final terminamos pidiendo la hora, al filo del asiento, manoteando y silbando
para que el arbitro terminase el juego y se acabe esa vorágine de equipo contrario,
ese huracán que se nos vino encima en los últimos minutos y que amenazaba nuestro
pase a la siguiente ronda.
Por eso, en esas primeras horas del sábado, parezco un zombie con camisa de rayas
caminando por las calles vacías con rumbo a la ruta de bus, con la radio en mano que
anuncia las primeras noticias sobre el partido de hoy, esperando que ningún jugador
se haya resentido de alguna vieja lesión, escuchando con una sonrisa ese hermoso
himno que hace brillar mas este día, que da esperanza de que hoy todo sale bien, que
ese posible penal en contra que ese maldito arbitro tiene en su mente marcarnos , por
fortuna, se va a quedar guardado, que hoy la defensa juega perfecta, que el portero
no suelta ninguna bola y que el delantero estrella del otro equipo pasa desapercibido.
Bahh, ese himno hace que mi corazón lata más rápido, asi de fácil, para que negarlo,
me alegra al instante de escucharlo, por mi lo fuera cantando a pecho abierto pero,
para no parecer un loco, lo voy cantando bajito, para solo escucharlo yo.
Que hora es…? Las 7 am… y este bús que no pasa !… será un mal presagio? Nooo,
es muy temprano para hacer deducciones. Tal vez sea el trafico… ¿cual tráfico?,
media ciudad esta dormida. Puede que por ser sábado haya menos rutas y eso alarga
la espera. O podría ser que el conductor estuvo ayer también en la fiesta, que buena
fiesta por cierto, y por eso anda zombie igual que yo y equivoco el camino o va
despacio porque aun no coordina bien… Y si tomo un taxi ? los taxis están pasando
seguido, pero debo confesar algo, los taxis no me gustan, y no lo digo por la
comodidad y rapidez que tiene en comparación del bus ajetreado y lleno hasta las
chanclas, y ni que decir con eso de ir sentado cómodamente en el asiento afelpado
del taxi, con este dolor de piernas que traigo por lo de la fiesta de anoche , que buena
fiesta por cierto,… Ya lo había comentado?… si, creo que si, pero de veras que estuvo
buena. Lo que no me gusta de los taxis es el taxista. A veces te toca uno que no
sabes, madre mia, parece que trae el diablo y a su ejercito de demonios atrás con todo
y trinches de lumbre y va a 100 el tipo, a full , en una cuadrita y frena, y acelera, y
frena, y se la raya al conductor de enfrente, y acelera y frena… y bueno, a veces
cuando realmente tienes prisa por llegar, agradeces esa locura y pasas por alto que tu
vida corre un poco de riesgo pero otras ocasiones consideras innecesario tanto
zangoloteo.
Mientras en la radio repasan las alineaciones para el partido de hoy, empiezas a
imaginarte las posibles jugadas en la cancha, estableces que si atacamos por la
izquierda podemos tener mas suerte y llegar al gol porque su lateral es malísimo. Y
estas ahí, haciendo en el aire con el dedo índice, el 4-4-2 del equipo y los posibles
movimientos de los delanteros que cuando el locutor da la hora te das cuenta de que
llevas 20 minutos parado, solo, esperando que el bus se aparezca en el horizonte.
-¡La pu…madre es tardísimo¡ – no queda de otra más que dejar a un lado mis
prejuicios sobe los taxis y levanto las mano señalando al primero que pasa…
nada¡¡¡ ocupado y ocupados están los 3 siguientes…
-No puede ser, siempre es asi, no pasaban solos hace 3 minutos? Maldita sea… -Aca
viene uno-..,-Párate con una fregada ¡¡¡ -digo para mis adentros…-Ya esta , ya esta,
ya se hizo…
Lo veo y de primera vista veo que es un viejo, tal vez unos 55 o 60 pirulos, tal vez
menos pero esos lentes de botella no le ayudan…-Por lo menos rápido, rápido no creo
que maneje- me dije mientras hacia un poco para atrás el asiento-
-Buenas joven, A donde lo llevo?
-Voy aquí al centro.
- Por donde quiera que me vaya?
-Pues yo siempre me voy por la avenida independencia hasta el cruce con la avenida
reforma y de ahí subir hasta el mero centro, por el edificio de gobierno.
-Uuuuy joven, se me hace que es mejor irse por la avenida Ámsterdam, como si fuera
a agarrar el viaduto y de ahí retornarse en la calle Pirineos… yo creo que hay menos
trafico – dice el viejo, que sin decirle todavía si estaba de acuerdo con la nueva ruta
propuesta , ya estaba doblando a la derecha para tomar la avenida Ámsterdam.
-Si, si, esta bien, dele por ahí..- no le di importancia al nuevo camino y le subi un poco
el volumen a la radio porque estaban haciendo un enlace con el presidente del club
que decía que todo esta listo para el partido de hoy, que los muchachos están
tranquilos y mentalizados solo en la victoria y el pase a la gran final..
Una sonrisa se esbozo en mi rostro, escuchar eso de nuestro presidente que esta ahí
con ellos, que los ve, que siente esa vibra, me dio confianza, además ya iba arriba del
taxi, en cualquier momento llegaría y a tiempo, sobre todo, al trabajo, que seguro se
pasaba rápido entre el movimiento normal, el pensamiento y el deseo de que llegara
el momento de partir rumbo al estadio.
Yo no soy mucho de hablar con el conductor, por ahí si me saca platica le doy bola y le
contesto pero por lo regular, yo siempre traigo el radio pegado a la oreja y pues no
hay mucha conversación. Además, muchas veces ni siquiera doy los datos
verdaderos, cuando me preguntan algo, que si voy al trabajo? les digo que voy a la
escuela o de compras, no me gusta revelar muchas cosas porque uno nunca sabe, las
cosas están difíciles hoy en día.
- Y hoy hay partido?- me dice el viejo como viéndome de reojo, seguro vio una parte
de mi playera que se esconde bajo mi chamarra.
- Si , hoy juegan – le digo un poco cortante, a poco no sabe que hoy se juega la
semifinal de vuelta en nuestra casa?, que media ciudad trae banderas azules y
blancas en los carros y que justamente el chico del periódico, que acaba pasar a
lado suyo cuando el semáforo se puso en rojo, mostraba en primera plana la foto
de nuestro goleador con la palabra.. HOY GRAN SEMIFINAL¡¡ Acaso este viejo
esta ciego y realmente necesita otros tres fondos de botellas para ver mejor?.
- Y a que hora juegan muchacho ?
- A las 5:00, en el Tec. –Agregue, para evitar una nueva pregunta. No vaya a
confundir nuestro estadio con el del equipo de enfrente ( que por cierto, hay que
comentar que están mas muertos que nada, que llevan 5 años dando lastima y
que seguro están desando que perdamos para poder festejar algo que su equipito
de mier… les ha negado).
- A mi, eso del futbol no me gusta- dice el viejo- lo poco que se es por lo que
comentan aquí los pasajeros. Se que los rayados están bien y que los tigres
siempre salen enojados de su estadio, pero, si ganan hoy califican o como esta?
- No, no, si ganan o empatan hoy pasan a la final por el campeonato- conteste
tranquilo, quizás por la incredulidad de saber que aun existen personas a las que
el futbol ni les va ni les viene.
El taxi parecía nuevecito, impecablemente lavado y aspirado, ha de tener
bastantito de tiempo libre para limpiarlo a diario con eso de que no ve los partidos
ni se enfrasca en las largas discusiones de los comentarios finales con los
amigos. Me imaginé el tiempo libre que tendría yo si no fuera a la cancha los
sabados por la tarde, tal vez podría poner un poco de pintura a la cochera que
buena falta le hace, arreglar la enredadera que cuelga ya sin forma, y uy, cuantas
cosas mas. El viejo vuelve a hablar, con la voz algo ronca y fuerte, me imagino
que es de esas personas arraigadas a las tradiciones , al pasado, que difícilmente
entienden las ideas y sentimientos de las nuevas generaciones.
- Yo soy besibolero- dice el viejo- es mas tranquilo, el futbol se ha fanatizado
mucho, con eso de las barras, cuando hay partido, me toca ver cuando pasan los
buses llenos hasta el tope de güercos greñudos, tatuados y descamizados, que
van cantando y aventando papelitos. Eso del fanatismo esta mal, como si a los
jugadores les importara, ellos solo juegan por su dinero y listo, y estos muchachos
se andan casi matando por ellos.
-Si, si, a veces se descontrolan mucho- conteste concretamente porque como dije
antes, no soy mucho de hablar con los taxistas y si le decía lo que pensaba
realmente , si le decía que para mi no hay nada de malo en las barras o al menos en
la barra de mi equipo, que no todos los hinchas somos greñudos y tatuados, que a
veces podemos ir por la vida con la pinta de una persona normal. Si me ponía a
discutir de eso con el viejo, seguro que no acabamos. Además, con la resaca de la
fiesta que empezaba a zumbar en mi cabeza, muchas ganas de discutir no tenia.
Mientras avanzamos y nos acercábamos mas a lugar de mi destino, el viejo observaba
el horizonte, el silencio se adueño buen rato del taxi porque ni radio tenia. – No puede
ser que este viejo no tenga ni música, pensé, Sin música, sin futbol,…que clase de
vida es esa, acaso el viejo toda la vida ha sido asi? Había estado sus 60 años
indiferente a futbol y todo lo que mueve este deporte? De niño nunca jugó en la calle ,
en la escuela? Nunca se emociono con los goles de aquel primer ídolo? Nunca lloro
una derrota en un clásico? Nunca grito hasta quedarse afónico un gol de la victoria
sobre la hora? Dios mio, no lo puedo imaginar…
- Y usted, nunca ha ido a la cancha?- pregunté
- No, hijo, eso del futbol no le veo gracia, no se porqué a tanta gente le gusta, como
te había dicho, a mi me da igual, ganen o pierdan.
- Ahhh, esta bien…- algo de raro tiene este viejo, pensé, realmente se puede vivir
sin esa sensación de ansiedad cuando ves a tu equipo asomarse al túnel para
salir a la cancha?, y que me dice vivir sin unir tu voz con 35 mil genes para alentar
a tu equipo con el deseo de que ganen, y aunque perdiesen no importaría, el ver
como se esfuerzan y el sentirse parte de una gran familia nos motiva a alentarnos
y entenderlos en las derrotas, a poco a tu hermano no lo apoyarías si tuviera un
problema? Es igual con el equipo.
Ya no platicamos mas, me quede pensando cuanta gente pensaría igual que aquel
viejo taxista. Habra mas gente como el viejo o serán las menos ? o quizá sea yo el
que este mal y no este viendo algo mas… la duda me invadió un poco, por lo
pronto no soy el único porque el pepe, el gorras, el Ricky y yo siempre vamos a la
cancha y a estos yo los he visto gritar igual que yo, además está mi vecino que
siempre saca la bandera cuando hay juegos, y pues no, en realidad somos
bastantes si sumas a toda la gente que va a la cancha y si le sumas toda las
personas que escuchan la radio y ve los juegos por televisión, quizá no este mal
del todo.
- Llegamos, cuanto es señor?
- Son 46 pesos.
- Ahí le va.- le pague con uno de 50 – quedese con el cambio.
- Gracias, suerte joven y que ganen.
Había apagado la radio por un momento y ahora retomo la estación para seguir
escuchando los comentarios previos. Ahh que nervios tengo, ojala que ganemos
porque ya nos toca quedar campeones otra vez, ojala y no nos pase lo que al año
pasado cuando nos echaron en la primera ronda. Cuando me enfilo a mi trabajo veo a
uno, dos, tres personas con su camisa de rayas, me siento alegrado, estarán
pensando lo mismo que yo? Estarán nerviosos también? De repente viene uno hacia
mi y cortésmente inclino un poco la cabeza, como saludándolo, por se que como el y
como yo, somos muchos y esa angustia que se siente antes de los partidos
importantes, esa ansiedad de ya verlos en la cancha y de estallar de alegría cuando
llega el gol del triunfo, el cantar y abrazar a mis amigos, a los demás hinchas que no
conozco pero con el solo hecho de compartir una idea , un sentimiento, ya los siento
amigos mios de toda la vida, lo que se siente al ver a todo el estadio cantando, con las
banderas y los papelitos volando en el aire, festejando una nueva victoria, lo que se
siente al girtar goooolll y ver al goleador ir a festejarlo con la hinchada, porque eso es
la vida, viejo taxista y eso, eso no lo cambio por nada…..