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Relatos y Libros

Grada Pública activo hace 1 semana, 1 día

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LA PROMESA (7 entradas 6 Voices)

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  • Imagen de Avatar socrates dijo hace 1 año, 10 meses:

    Había llegado el momento esperado. Eran las dos de la mañana, la hora exacta para iniciar la ejecución de su plan. Llevaba siete noches seguidas, siete madrugadas apostado dentro de su vehículo, espiando los tiempos del vigilante jurado y sus movimientos. Sabía que a las dos en punto descansaba veinte minutos en la caseta habilitada para ello en la grada sur, junto a las taquillas del estadio, antes de comenzar de nuevo su ronda habitual a través del anillo interior que se formaba entre el propio graderío y la valla que lo separaba del mundo exterior. Eso le llevaba unos treinta minutos y por tanto había llegado el momento de ponerse manos a la obra.
    Se apeó de su coche con decisión, introdujo la cajita dentro de su pequeña mochila y, una vez asida a su espalda como un apéndice más de su cuerpo, cruzó la avenida en dirección al fondo norte del estadio.
    Pese a que a sus 46 años mantenía la complexión atlética de sus tiempos de futbolista amateur –nunca fumó, cuidaba su alimentación, e iba a correr con sus amigos tres días por semana-, le temblaba todo el cuerpo, no era su costumbre hacer las cosas por las bravas, con nocturnidad y alevosía. Pero se lo prometió y sólo eso importaba. Si todo salía mal alegaría una causa noble, esperando que el castigo fuese menor. Pensó que valía la pena intentarlo.
    Después de comprobar que la calle continuaba desértica, se encaramó a la valla que daba acceso al recinto, y mediante un salto felino cayó dentro del mismo. Después alcanzó la grada norte y accedió al interior del estadio. La imagen del mismo vacío era desalentadora. Bajó por las escalinatas que llevaban hasta la parte trasera de la portería y desde allí brincó por encima de las vallas publicitarias hasta alcanzar el terreno de juego.
    Una vez sintió el césped como una alfombra bajo sus zapatillas, comenzó a correr en dirección al centro del campo, hacia el lugar dónde nace cada partido. Era una noche clara y pese a que el interior del estadio permanecía en penumbra, sabía con precisión la distancia que le restaba por recorrer. Llevaba treinta y cinco años acudiendo a ver a su equipo, incluso llegó a jugar en él muchos partidos cuando formaba parte de sus categorías inferiores.
    Conforme avanzaba hasta su destino una emoción indescriptible se apoderó de toda su mente. Los recuerdos y sensaciones que percibía mientras avanzaba observando la parte alta de las gradas, no las olvidará jamás. Cuando alcanzó el punto central se paró, e intentó relajarse aspirando y expirando oxígeno lentamente, hasta que su corazón comenzó a calmarse. Fue entonces cuando aflojó los ajustes de su pequeña mochila adherida a su espalda, la separó de su cuerpo con mucho cuidado y la depositó sobre el césped.
    Después se puso en pie y descubrió que su vista se había acostumbrado a la penumbra. Su mente lo trasladó a un estadio a rebosar, a unas gradas repletas de hinchas, todos pendientes de él, recibiendo el calor incansable de los mismos, emitiendo un ruido ensordecedor. Comenzaron a corear juntos su nombre en el momento del adiós, igual que antes lo habían hecho con los grandes, con los históricos, con aquéllos que viven por siempre en la mente de la afición.
    Era el momento de la despedida final, así que se agachó, abrió la mochila y sacó la cajita, le quitó su tapadera hermética y la alzó con sus brazos al cielo. Como en un ritual comenzó a expandir las cenizas de su padre al viento, arriba y abajo, hasta que el recipiente quedó completamente vacío. Las mismas quedaron repartidas por la brisa a lo largo del círculo central, el lugar dónde aquél había jugado como organizador, siendo futbolista profesional allá por los años cincuenta.
    Para su padre el futbol fue siempre su espacio natural, el lugar de dónde nunca quiso marcharse y dónde siempre quiso volver. Con ochenta y tres años se sintió futbolista hasta el mismo momento de su muerte, y su hijo lo sabía ya que así lo aprendió desde pequeño, por ello le brindó su homenaje particular, porque sabía que siempre le estuvo agradecido al futbol, y que su vida fue la que él quiso que fuera, gracias al futbol.
    Una vez concluida la ceremonia guardó la cajita en la mochila, la volvió a colgar en su espalda y regresó por el mismo camino por el que había llegado. Había cumplido su plan en los tiempos planeados.
    Cuando volvió a pisar la calle, caminó lentamente hacia su coche con la serenidad del deber cumplido. Sus ojos brillaban intensamente de emoción, no sabía si sus hermanos entenderían lo que había hecho, pero a él no le importaba. A partir de ese mismo instante, llevaría consigo el abrazo agradecido de su padre para siempre.

  • Imagen de Avatar ferdi dijo hace 1 año, 10 meses:

    Puede que mi relato no sea tan emotivo como el anterior pero para mi fue un dia muy importante. Fue el dia de mi bautizo futbolistico, la primera vez que pisaba un estadio de futbol. Ese dia fue en el cual de verdad se empieza a sentir lo que es el futbol cuando ves la gente ilusionada llendo al campo. Yo me acuerdo perfectamente de este dia fue un domingo a las 17:00 en un partido en el cual se enfrentaba el valencia y el oviedo. He de decidir que no fue un partido muy disputado y problamente fuera poco emocionante porque acabo con una goleada por parte del valencia (6-2). Tambien recuerdo que mi padre me compro un peluche con forma de la mascota del valencia, por entonces costo 3.000 pesetas pero yo ahora no lo venderia por nada en el mundo ya que es un recuerdo del primer dia que pise un estadio, del dia en el que empeze a entender la grandeza del futbol, del dia en el que me enamore locamente del futbol..

  • Imagen de Avatar futbolera dijo hace 1 año, 10 meses:

    Un cuento precioso, socrates. Promesas así siempre deberían cumplirse…
    Mi tía es argentina y amante del fútbol. Cuando mi tío falleció, ella esparció sus cenizas por el Mestalla, justo al lado de la portería… Ahí quedarán para siempre, aunque se las lleve el viento…
    Saludos a todos los valencianistas y amantes del fútbol en general, todos compartimos una pasión.

  • Imagen de Avatar amoelfutbol dijo hace 1 año, 9 meses:

    Varias cosas para comentar. Muy lindo el relato de Sócrates, muy sentido y qué bien contado.
    Ferdi, tus últimas palabras me encantaron, te cito: “pero yo ahora no lo venderia por nada en el mundo ya que es un recuerdo del primer dia que pise un estadio, del dia en el que empeze a entender la grandeza del futbol, del dia en el que me enamore locamente del futbol..”
    Así se siente el fútbol ;)
    Y muy emotivo también el comentario de futbolera. Qué lindo que podamos compartir todas estas cosas relacionadas con el deporte que amamos y cuántas anécdotas habrán para contar…

    Vamos Argentinaaa!
  • Imagen de Avatar socrates dijo hace 1 año, 9 meses:

    Me alegro que os haya gustado, está escrito con el corazón. Mi padre falleció hace cuatro meses y mi amor por el fútbol procede de él. Ha sido mi pequeño homenaje.
    En cuanto a las palabras de Ferdi son muy emotivas, es cierto que hay que pisar un estadio para amar el fútbol. Seguro que el peluche lo recordará de por vida.

  • Imagen de Avatar XiniX dijo hace 1 año, 7 meses:

    En primer lugar decirte que siento mucho lo de tu padre socrates.
    El relato es muy bueno y muy sentido. Mientras lo estaba leyendo parecía que era yo misma la que estaba saltando dentro del estadio… me ha gustado mucho. Cuando he acabado de leerlo he pensado que es un relato bonito pero triste a la vez…
    Seguro que tu padre está muy orgulloso de tí, de que le rindas este pequeño homenaje, y continúes sintiendo ese amor por el fútbol que él te enseñó.

  • Imagen de Avatar pepito dijo hace 1 año, 7 meses:

    muy bonito y emotivo socrates. un gran homenaje