Hat Trick de los Forlán en la Copa América

agosto 8, 2011 in Blog de LovingFutbol

Con estas palabras rubricaba el uruguayo Diego Forlán su éxito en la Copa América 2011 junto al seleccionado charrúa: “Este título significa mucho. Mi abuelo lo ganó, mi padre lo ganó y ahora lo gané yo”. La dinastía Forlán ya ha quedado de forma indeleble unida a la historia de la Copa América: tres generaciones seguidas de una misma familia han logrado el entorchado máximo del fútbol suramericano por selecciones.

El primero fue Juan Carlos Corazzo, abuelo materno de Diego. Corazzo fue un central que llegó a la Argentina desde Uruguay en 1931 para jugar en Racing de Avellaneda, aunque a las primeras de cambio salió del club para recalar en Independiente. Vistió de rojo durante seis años y dejó un gran recuerdo de sus años allí.
Más tarde como entrenador de la selección celeste, Corazzo fue el único técnico uruguayo que ganó la Copa América en dos ocasiones: Ecuador 1959 y Uruguay 1967. Juan Carlos falleció cuando el nieto Forlán tenía seis años. Necesariamente, el recuerdo de su abuelo debió ser muy débil en el pequeño Diego. Cosa que no pasó con su padre, ya que Pablo Forlán, padre de Diego, tuvo la oportunidad de ser dirigido por su suegro.

Pablo Forlán, fue un gran lateral derecho que desarrolló su carrera en el Peñarol de Montevideo y en el fútbol brasileño. Formó parte de la selección uruguaya que ganó la Copa América del 67; la misma en la que Corazzo logró por segunda vez el trofeo continental como seleccionador. Pablo Forlán es un mito del fútbol uruguayo de los años 60 y 70 y como padre del polideportista Diego, no pudo dejar de animar a su hijo a intentar jugar al máximo nivel en el fútbol suramericano y europeo.

No es fácil encontrar precedentes de este logro, y los que hay ni siquiera se acercan mínimamente. En la competición máxima de clubes europea, la antigua Copa de Europa y actual UEFA Champions League podemos encontrar a dos familias que han tenido dos generaciones (padre e hijo) campeones de la Copa de Europa: Cesare Maldini (1963) y Paolo Maldini (1989, 1990, 1994, 2003 y 2007), ambos con el AC Milan, y Manuel Sanchís (1966) y Manolo Sanchís, su hijo, (1998 y 2000), ambos con el Real Madrid.

El año transcurrido desde julio de 2010 a julio de 2011 ha sido un año agridulce para Diego Forlán. Tras conseguir colocar a su equipo en las semifinales del mundial y ser nombrado Balón de oro mejor jugador del torneo, igualando con 5 goles al Bota de Oro alemán Müller, su vuelta a la liga española no fue lo dulce que cabía esperar. Bajo de forma y con múltiples problemas en el vestuario rojiblanco, así como con la afición colchonera que esperaba disfrutar del mejor jugador del mundial, su condición de titular fue diluyéndose hasta desaparecer. Este contencioso con el entrenador Quique Sánchez Flores que sólo lo puso de titular en 23 partidos es el detalle que más daño le hizo a Forlán y que, afortunadamente para él, no le quitó la ilusión de hacer algo grande en la Copa América.
Su participación fue muy buena, aunque de cara a portería sólo logró marcar en la final logrando, además, igualar con el máximo goleador histórico de la selección uruguaya Héctor Scarone. Este éxito ha dado nuevos bríos a un exultante Forlán que acabó su participación en la Copa América con estas palabras: “Tres generaciones se llevaron este torneo, el apellido quedará en la historia”.

Francisco García