Leyendas del Fútbol: Paolo Maldini

octubre 16, 2011 en Blog de LovingFutbol

Cuando a los diez años Paolo Maldini se puso por vez primera la camiseta del AC Milan, no podía ni soñar que a los dieciséis debutaría con su equipo en la serie A italiana, y que se la quitaría por última vez veintiséis días antes de cumplir los cuarenta y uno.

Fue un jugador que se definía en cinco palabras: talento, técnica, inteligencia, elegancia y equilibrio. Un defensa completísimo, excepcional. Tan rápido como sereno, tan contundente como limpio, tan agresivo como templado. Su brillante carrera fue como lateral izquierdo, pero cuando la edad empezó a hacer mella en sus condiciones físicas, se reconvirtió a central, donde dio otra lección de juego defensivo. Vio una tarjeta roja directa en toda su carrera, y sólo fue expulsado cuatro veces por doble amarilla. Algo increíble teniendo en cuenta su puesto, y su longeva vida de 24 años como futbolista.

Paolo Maldini se retiró en el 2009 con más de 600 partidos con el Milan, y con 126 con la escuadra azzura, del que fue capitán en 74 ocasiones. Ganó la friolera de 34 títulos, entre ellos la hazaña de conseguir cinco Ligas de Campeones. Su único lunar, porque todas las leyendas tienen alguno, es no haber levantado ningún título con Italia. No obstante lideró a la selección italiana en una final y dos semifinales de Mundial, y también fue finalista en una Eurocopa. Tampoco se le reconoció con un premio como el Balón de Oro, aún cuando fue el mejor durante muchos años, y su concesión era en la década de los 90 un clamor popular. Su camiseta con el número tres a la espalda fue retirada en San Siro en su honor, al igual que ocurrió en su día con la de otro mito milanés como Franco Baresi.

A Maldini siempre le fue bien con la causa colectiva como credo. En Italia, superó en partidos de Liga a Bergomi y Rivera, en edad a Dino Zoff, e igualó los 24 años en activo de Silvio Piola, uno de los inventores de la “bicicleta”. En Europa, sus cinco Champions sólo tienen por delante las seis de Gento, al que conoció en Estambul. Tres años después de los primeros cinco títulos madridistas, en 1963, su padre logró la primera Copa de Europa del Milan, frente al Benfica de Eusebio, en un equipo junto a Trapattoni y Rivera. Paolo levantó las cinco siguientes, la primera contra el Steaua, en 1989, en una alineación con un ataque de vértigo con Ancelotti, Donadoni, Rijkaard, Van Basten y Gullit, y con una de las mejores defensas que se han visto en la historia de este deporte junto a Franco Baresi, Alessandro Costacurta y Mauro Tassoti. Es curioso que durante su carrera jugó contra varias generaciones de los mejores, desde Maradona hasta Cristiano Ronaldo, pasando por Ronaldo, Zidane o Ronaldinho.

Pero la grandeza de una leyenda como Paolo Maldini no reside solamente en sus éxitos futbolísticos, en todos los títulos cosechados a nivel colectivo, o en todos los reconocimientos recibidos a nivel individual. Vencer no es suficiente para ganarse el reconocimiento de todo el mundo del fútbol. Emanó entre compañeros y aficiones los valores del trabajo, la lucha, el esfuerzo, el respeto, la dignidad, la honestidad y la educación. Un futbolista de corazón incondicional y de amor al club que se lo dio todo. Maldini fue, ante todo, persona, es ante todo leyenda, y será ante todo, un mito.

Sergio-Lovingfutbol