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¿Don Alfredo no es del Valencia?

marzo 12, 2012 en Blog de LovingFutbol

Mi uso de razón estrenado hacía más de un año. La colección de cromos inacabada a falta del cromo de Iríbar. Mi padre en Barcelona y mi memoria incapaz de ubicar los recuerdos. Aunque siempre que esa desazón explota en mi interior abro un libro y veo la foto de Di Stéfano con sus dedos índices apuntando al cielo, la mirada inquisitiva y, en segundo plano, la presencia esperanzada del defensa Barrachina enfundado en un chándal blanco con cuello oscuro y tres rayas en las mangas. Crecí a la vida con memoria con las internadas de Valdez, el orgullo indisimulado de sentirme campeón, los adhesivos para el parabrisas del coche de la marca de balanzas “Capeli” y la sensación de que Di Stéfano era el Valencia. Muy lejos del actual rodillo mediático del madridismo y barcelonismo, muy lejos de la beatitud futbolística de Don Alfredo elevada a los alatares catódicos, y en el más allá de la despreciable manía de dar por sentado aquello que te gustaría creer en lugar de lo que en verdad es.

Con nombre de mafioso y al parecer, una personalidad arrolladora, Di Stéfano ofreció momentos grandiosos en la historia del Valencia CF. La liga 1970-71, la Recopa 79-80 y la vuelta a la primera división en la temporada 1986-87 certifican lo que, sin duda alguna, fue un positivo paso por el banquillo de Mestalla. Más allá de estos hitos, dos finales de Copa y haber convertido a Quique Sánchez Flores en valencianista deberían aparecer también en la columna de su haber.

Con la mirada inocente y bobalicona de mis diez años, Di Stéfano era para mí como el murciélago del escudo. Elemento inherente al club, incomprensible en su ausencia. Ignoraba totalmente su pasado futbolístico, aunque alguna vez se me dijera que fue un jugador genial. A mí me daba igual. Lo realmente genial era que nos había llevado a ganar la liga, que hacía chistes hablando en serio, y que le prohibió al entrañable utillero Españeta demostrar sus habilidades en el toque de pelota delante de los futbolistas, pues los desanimaba. Corrían los ochenta cuando caí en la cuenta que aquel hombre que yo consideré emblemático y campeón del valencianismo no dejaba de ser más que un profesional. Y encima, a pesar de que sus raíces familiares quedaron hundidas profundamente en la tierra de levante, su corazón era madridista. Me sorprendí un día, con una tarta al whiskey delante de mis narices, diciéndome a mí mismo: entonces ¿Don Alfredo no es del Valencia? Pues claro que no, chalado.

Si consideramos su vertiente profesional, debo admitir que Di Stéfano fue honrado y trabajó para el Valencia con empeño y hasta un casi inesperado amor. Brindemos por ello. Pero abrir los ojos a su verdadera naturaleza fue para mí decepcionante. Achaco mi reacción a la edad, la inmadurez y el acné. Estoy casi seguro que fue el acné. Y lo que más me duele de todo aquello no ocurrió entonces, sino que pasa ahora, en estos tiempos vacuos y galácticos. Hordas y legiones de gacetilleros alabando las virtudes de un Di Stéfano al que no vieron jugar, del que se conservan escasos documentos videográficos, casi todos ellos fragmentarios, que son desplegados como pruebas irrefutables de la legitimidad de un cetro compartido con Pelé, Cruyff y Maradona. Bien, lo dejaré estar. Ahora ya sé que “La saeta rubia” sólo visita Valencia porque tiene hijos y nietos en esta tierra (aquí lo sorprendió un infarto el día de nochebuena de 2005).

Desde la distancia parece un abuelete entrañable, algo cascarrabias, que presenta cierto estoicismo pragmático cuando debe ejercer su presidencia de honor madridista. No estoy seguro de haberlo superado, pero quizá exclamarlo a los cuatro vientos me sirva de terapia. NO HAY NADA COMPARABLE A ENVEJECER. Y no lo digo por él, lo digo por mí.

Francisco García

La buena gestión del fútbol alemán

marzo 5, 2012 en Blog de LovingFutbol

Ya hemos comentado en más de una ocasión que hablar de la Liga española como la mejor Liga del mundo, o como la “Liga de las estrellas”, nos produce cierto sonrojo. Que Real Madrid y FC Barcelona terminen la competición a 30 puntos del tercer clasificado, nos acerca a la Scottish Premier League y ratifica nuestro rubor . Que el principal motivo se encuentra en el reparto de derechos televisivos, al recibir los equipos de “la otra Liga” un tercio de lo que perciben los dos grandes, es un hecho. Pero no es el único motivo. Si hablamos de una buena gestión en la organización de un deporte como el fútbol, deberíamos echar un vistazo a Alemania.

La Bundesliga alemana ha ido progresivamente escalando puestos en el ranking de buenos gestores entre las cuatro grandes Ligas europeas, y no es descabellado afirmar que hoy en día, ha superado a la Liga española y a la Serie A italiana en este asunto., estando muy cerca de igualar en espectáculo y competitividad a la Premier League inglesa. La selección alemana se encuentra casi siempre entre las cuatro últimas en las grandes competiciones, Mundiales y Eurocopas, siendo muchas veces finalista o vencedora. Su campeonato está compuesto de sólo 18 equipos. Es decir, que allí son sólo 34 jornadas de Liga, contra 38 en las demás cuatro competiciones de la regularidad. Juegan sus Copas a partido único, como los demás, a excepción de España, que con 20 equipos (es decir 38 jornadas de liga) sigue jugando la Copa del Rey a doble partido. Un error en vista a proteger la selección nacional. El calendario alemán sin embargo protege claramente los intereses de sus clubes y de su equipo nacional.

Aunque en las últimas diez temporadas el Bayern de Múnich haya terminado seis veces en el primer puesto, en las otras cuatro ocasiones fueron cuatro equipos distintos los ganadores, y en las ocasiones en que los bávaros levantaron el trofeo, la máxima diferencia en relación al segundo fue de 16 puntos, en la temporada 2002-2003. En los últimos años es notable la subida de nivel de su liga, donde por lo menos la tercera parte de sus 18 equipos tiene condiciones de disputar el campeonato hasta el final. En la temporada 2009/2010 el Bayern de Múnich fue el equipo que más dinero recibió por los derechos televisivos nacionales, que son negociados de manera colectiva: recibió 28 millones de euros, de un total de 362 millones, mientras que el último de la lista fue el Hoffenheim, recibió 13 millones; es decir, la diferencia entre el primero y el último fue de tan solo 15 millones. Pero no es solo en la materia de los derechos televisivos que la Bundesliga va por delante de las demás, sino que es también la competición que tiene la media más grande de patrocinio en equipaciones: 6,26 millones en la temporada 2009/2010, mientras que en España la media fue de 2,64 millones. Actualmente es la Bundesliga quien mejor gestiona los ingresos comerciales potenciales (779 MM€), seguida de la Premier (560 MM€), apareciendo en tercer lugar la Liga española (476 MM€) por encima de la Serie A (405 MM€) y cerrando la lista la Ligue 1 francesa (327 MM€).

Respecto el reparto de los derechos televisivos, en Alemania el acuerdo es global, y el dinero se reparte en función de los resultados de las Ligas anteriores y el número de partidos televisados de esa campaña. Es decir, el 50% de los derechos se reparte de forma equitativa entre todos los clubes; el 25% en función de la clasificación, evaluando las cuatro últimas cuatro temporadas, y el otro 25% por la clasificación de partidos televisados, es decir, por los pinchazos, al no haber emisión de partidos en abierto.

De la organización del Mundial 2006, el fútbol alemán supo sacar máximo provecho, apostando muy claramente por convertir sus Estadios y Clubes en máquinas generadoras de ingresos. Nos equivocamos si pensamos que Real Madrid y Barcelona son los equipos que mayor número de personas llevan a los Estadios. Son segundo (Barcelona) y cuarto (Madrid). En medio de los dos, el Manchester United. Y por encima de todos ellos, el Borussia de Dortmund, con una afluencia media de 70.000 espectadores por partido. Alemanes e ingleses superan en afluencia a españoles con equipos que no consideramos grandes como Colonia, Hannover o Newcastle. Todos ellos tienen más público que los clubes españoles que no son Barça ni Madrid. También lo hacen equipos de otras Ligas menos potentes como Ajax, Rangers o Benfica.

La Bundesliga es el líder de los estadios llenos, con 12 clubes con asistencias superiores a los 40.000 espectadores. El éxito alemán está en su receta: precios accesibles, reducidos para los bolsillos menos pudientes, estadios bien acondicionados, las aficiones viajan porque las distancias son cortas, horarios familiares (15.30 horas el sábado), y además no hay violencia en la grada.

¿Tomaremos nota en España algún día? Por lo visto, de momento no interesa.

Sergio-Lovingfutbol

La decisión de Pep

febrero 27, 2012 en Blog de LovingFutbol

El periodismo deportivo español, globalmente, tiene un serio problema. Falta de imaginación. Los temas, las preguntas, las investigaciones giran de forma reiterada, a modo de un eterno reciclaje, sobre Real Madrid y F. C. Barcelona, estirando el chicle hasta extremos insoportables. Insoportables para aquellos que no son periodistas, ni seguidores de esos dos equipos, que los hay, de una y otra categoría. Las ruedas de prensa se convierten en pobres esbozos de trabajos trimestrales de alumnos de primer curso de facultad. Preguntas facilonas, muchas laudatorias y a favor del viento del entrevistado, profundidad inexistente y visiones reduccionistas del juego y la competición. En resumen, que más valdría no ver los noticiarios deportivos y dedicar ese tiempo a la lectura de cualquier tebeo infantil, encontraríamos allí mucha más chispa e inteligencia que en los remedos de periodistas que tienen que hacer ese trabajo tan vistoso como innecesario. Preguntas tonterías.

Uno de los últimos temas recurrentes es el de el momento mágico, inspirador y, como diría ese pobre cerebro político, planetario de la renovación de Pep Guardiola como entrenador del mejor equipo del mundo. A pesar de que, por activa y por pasiva, se ha manifestado públicamente en el sentido de que tomará la decisión y la comunicará de inmediato a todos los interesados, prensa incluida, ésta, en boca de sus gacetilleros fanáticos, insiste, semana tras semana en lo mismo: ¿cuándo vas a renovar? ¿Ya lo tienes claro? ¿Qué impide que lo hagas ya?

Siendo Pep una persona con un pelín más de formación e inteligencia que la media de los que le hacen preguntas en la sala de prensa del Camp Nou, que suele saber estar y da titulares extemporáneos con cuentagotas, lo hemos visto en estos últimos días crispado y molesto con la previsible retahíla de preguntitas que inciden en el tema estrella. Y quizá, por una vez, mereciera la pena analizar con cierto detalle los matices de esta decisión, al parecer, tan importante como cualquier otra que no afecte al bolsillo de una sola persona.

En la actualidad, Pep Guardiola dirige al calificado por la FIFA como mejor club del mundo, merced a su victoria en el pasado Mundialito de Clubes. ¿Por qué no seguir dirigiéndolo uno, dos, tres o muchos años más? A muchos nos parecería una decisión obvia, inmediata. El hecho de que Guardiola dilate de forma excesiva el momento de decir que sí plantea cuestiones a considerar.

Baluartes del equipo como Xavi y Puyol están acercándose a la veteranía que les conducirá, irremediablemente, al abandono de la práctica futbolística. La plenitud de la temporada de los 6 títulos convierte en menor cualquier otro logro. Esta temporada podrían ganar aún 5 títulos, perdiendo la Liga a favor del Real Madrid, siendo un éxito enorme, siempre quedará detrás de aquel logro superlativo. La motivación del día a día se basa también en unas relaciones personales con el equipo que parecen no pasar sus mejores días. Diferencias con Piqué o Dani Alves y la menor sintonía con los nuevos jugadores, como Alexis podrían hacer que los entrenamientos llegaran a ser menos atractivos para Guardiola de lo que él deseara.

¿Dónde está la clave? Mi opinión es que aún habrá que esperar bastante. Una victoria en la Copa del Rey y una clasificación para la final de la Champions League dejarían el terreno de la competitividad abierto a una renovación, pero mi impresión es que esta es la parte que menos pesa en los cálculos de Pep. La renovación del equipo y la sinergia de voluntades, esfuerzos y filosofía serán los elementos que, en último término, desequilibrarán la balanza en uno u otro sentido, en una decisión que lleva camino de ser tan nombrada como la de Sophie.

Francisco García

La curiosa historia de los hermanos Boateng

febrero 20, 2012 en Blog de LovingFutbol

Si ya es poco habitual que dos hermanos coincidan como profesionales del fútbol en una misma época, que ambos coincidan como internacionales en las categorías inferiores del mismo país, o que lleguen a jugar en equipos diferentes en una Liga extranjera, menos habitual es que ambos lleguen a enfrentarse en un Mundial defendiendo la camiseta de dos países diferentes.

Esta rocambolesca historia la conocen perfectamente los hermanos Kevin Prince y Jerome Boateng. Realmente son hermanastros, hijos del mismo padre, un emigrante ghanés, que dejó su país tras el golpe de estado del Jerry Rawlings en 1981 y se refugió en Berlín, esperando que el fútbol le diera de comer, pero sólo llegó a ser semiprofesional. A nivel personal su arraigo fue mayor. Con su primera esposa Christina tuvo a Kevin-Prince en 1987. Separado apenas un mes después del nacimiento, se unió a Nina, quien en 1988 le dio a Jerome. Los hermanastros se criaron en lugares diametralmente opuestos. Kevin, en Wedding, donde según sus palabras “te haces traficante de drogas o futbolista”, y Jerome, en Berlin-Wilmersdorf, donde las cosas son bien distintas, al tratarse de un barrio de carácter mucho más acomodado. Tanto Kevin como Jerome crecieron sin la presencia de su padre. El primogénito abandonó el hogar familiar poco después de que naciera cada uno de ellos. Ese fue el único punto en común de los hermanos Boateng. Ese y el fútbol.

Con el fútbol en la sangre, los dos chicos recalaron en la cantera del Herta de Berlin, donde Kevin Prince como interior y Jerome como lateral, mostraron rápidamente condiciones que los llevaron a las selecciones juveniles de Alemania. Pero los comportamientos de ambos comenzaron a distanciarlos. Mientras integraba la sub 21 alemana, Kevin Prince fue expulsado por reiterados actos de indisciplina. La gota que colmó el vaso fue la milésima llegada tardía tras una larga noche de fiesta en Francia, que supuso un gran escándalo en Alemania. Fue entonces cuando, aprovechando su también nacionalidad ghanesa y avalado por la FIFA, optó por integrarse en la selección de Ghana. El mayor de los Boateng juró no volver jamás a Alemania después de firmar por el Tottenham Hotspur en 2007. Ese mismo año su hermano Jerome pasó al Hamburgo, cumpliendo siempre como un jugador correcto y voluntarioso. Posteriormente fichó por el Manchester City, mientras que Kevin Prince pasó al Portsmouth. Volvieron a coincidir, esta vez en la Premier League.

Pese a sus grandes diferencias, los hermanos Boateng mantuvieron una relación cordial hasta que Michael Ballack, jugando para el Chelsea, les convirtió en enemigos. Alemania no pudo contar con su líder en el Mundial de Sudáfrica 2010 porque Kevin Prince lo lesionó semanas antes del torneo en la final de la Copa FA. Toda Alemania atacó al entonces jugador del Portsmouth y éste hizo oídos sordos hasta que recibió una inesperada crítica, la de Jerome, al declarar que “su entrada merecía la expulsión”. En ese momento, la relación entre ambos se rompió tajantemente, como desveló el internacional alemán: “Me dijo que le había fallado. Que no quería saber nada de mí y que cada uno tenía su familia. Eso fue demasiado para mí. No tengo ninguna relación con él”.

Por caprichos del destino, la cita mundialista los enfrentó en uno de los cuartos de final de Sudáfrica 2010. Era la primera vez que dos hermanos estaban cara a cara en un partido mundialista. Ese 23 de junio, Alemania eliminó a Ghana (1 a 0), y Jerome lo celebró moderadamente dejando el Soccer City de Johannesburgo sin despedirse de su hermanastro Kevin.

Kevin Prince fichó ese mismo año con el Milan, mientras que Jerome regresó a Alemania sin acabar de cumplir su contrato con el City, fichando por el Bayern Munich. El mayor, pese a sus reiteradas lesiones, ganó el scudetto 2010/2011 y en la fiesta de clausura dejó boquiabiertos a los 80.000 tifosi rossoneri que abarrotaron el San Siro, realizando una brillante actuación imitando a Michael Jackson, con ropa al tono y bailando el clásico “Billie Jean”. En la presente temporada se ha convertido en un baluarte del campeón italiano deleitando con goles espectaculares y decisivos. Jerome por su parte, no está teniendo mucha suerte en su periplo muniqués.

Esta es la historia todavía inacabada de los Boateng, dos hermanos de diferente nacionalidad, separados y unidos por un balón de fútbol. Seguro que el tiempo les permitirá ver las cosas de forma diferente.

Sergio-Lovingfutbol

El fin de una hegemonía

febrero 13, 2012 en Blog de LovingFutbol

La derrota del F. C. Barcelona en su enfrentamiento liguero contra el C. A. Osasuna deja la Liga 2011-12 sentenciada. Es un punto de no retorno para el club culé. Los síntomas se venían haciendo patentes desde tiempo atrás. Los empates y derrota contra Villarreal y Getafe, la imposibilidad de pasar por encima del Valencia en la Copa del rey, cuando el equipo xé dejó patentes sus carencia durante una hora completa en el Camp Nou. Hasta el minuto 75 la eliminatoria estuvo en el alero y solo los errores defensivos del Valencia favorecieron el desenlace final. Y la confirmación de que el F. C. Barcelona es un equipo hastiado de fútbol se certificó ayer tarde con la derrota en el siempre duro feudo del Reyno de Navarra.

Que en lo sucesivo el F. C. Barcelona va a seguir siendo un equipo de referencia, con un amor por el juego combinativo que engrandece al noble deporte del balompié y que cuenta con repuestos destacados en todas las líneas es algo indiscutible. El punto de inflexión de la derrota pamplonica supone la certificación de que el modelo vigente durante tres temporadas y media empieza a ser contrarrestado por equipos de toda clase y condición. Es una mala noticia para el Barça y una brisa de aire fresco para la competición y los demás equipos contendientes. Con presión y contraataque se le puede hacer mucho daño a un equipo acostumbrado a defender con poca gente y que ha basado su hegemonía en un uso ejemplar de la técnica individual y un concepto simple pero dificilísimo de llevar a cabo: posesión con paciencia y velocidad equivale a triunfo, tarde lo que tenga que tardar.

En esa ecuación mágica hay un elemento cuya ausencia modifica sustancialmente la efectividad de la misma: Xavi. En los últimos partidos la participación de Xavi ha sido menor, incluso anecdótica y la manija del equipo ha sido llevada por Thiago, un jugador excepcional, pero de carácter mucho menos pragmático que el genial Sr. Hernández. A ello debemos añadir otras cuestiones como los lesionados de larga duración: Villa y Afellay, las lesiones recurrentes de Iniesta, y la ausencia de Keita, que está jugando la Copa de África. En una plantilla muy corta, estas ausencias notabilísimas obligan a echar mano de la pléyade de canteranos, entre los que cabe destacar al eléctrico Isaac Cuenca, que es uno de los que mejor se han integrado en el equipo. Tello también parece no acusar la subida del nivel de exigencia. De igual modo, la baja forma de Pedro obliga a que las presencias de los canteranos hayan pasado de esporádicas a habituales. Si a esto unimos un cansancio psicológico que empieza a atenazar a baluartes como Piqué o Fábregas, el panorama empieza a aclarase. Enfrente se encuentra el Real Madrid que ha encarnado en su mejor versión las lecciones que impartiera Capello en sus dos temporadas triunfales en el equipo de Concha Espina. Un juego ramplón con una efectividad demoledora, corregida y aumentada por el ciclón ególatra de Cristiano Ronaldo y la petulancia y arrogancia de Mourinho. Parece imparable el ascenso del Real Madrid en la liga y, posiblemente, en la Champions donde pocos equipos parecen cualificados para resistir los envites de un equipo-taladro que acaba ganando los partidos por su voracidad y empeño más que por las bondades de su fútbol.

A riesgo de predecir un pequeño cataclismo en la casa culé, me atrevo a decir que las cosas no volverán a ser igual en el F. C. Barcelona. Perderán partidos, ganarán títulos, pero su hegemonía quedará, cuando menos, repartida con el Real Madrid y algún equipo que sea capaz de entender que al fútbol se gana, queriendo jugar y corriendo como el que más.

Francisco García

Los Octavos de Final de la Champions League 2011-2012

febrero 6, 2012 en Blog de LovingFutbol

Llega el mes de febrero y con él los octavos de final de la Liga de Campeones. Esta temporada 2011-2012 nos ha deparado sorpresas importantes, y a diferencia de otros años, los equipos clasificados van a representar un surtido amplio de países, más allá de los que habitualmente copaban el ranking (Inglaterra, España e Italia), y que puede hacernos pensar que nos vamos acercando a una verdadera globalización en el mundo del fútbol. Hasta nueve países van a estar representados en la máxima competición europea de clubes: Alemania, Italia, Rusia, Portugal, Suiza, España, Francia, Inglaterra y Chipre. Por primera vez en muchos años Inglaterra va a estar representada por dos equipos, equiparándose a países como Francia o Rusia por ejemplo. Italia es el país con más representantes, con tres equipos.

La gran sorpresa de este curso ha sido sin lugar a dudas la eliminación del finalista del año pasado, el Manchester United. Nadie puede creer todavía que el equipo de Alex Ferguson vaya a disputar la Europa League. No caían eliminados en la fase de grupos desde la temporada 2005-2006, la tercera vez en los últimos 17 años. Se vieron fuera de la competición en un grupo en principio asequible, siendo superados por el Basilea, en una fase de grupos donde Sir Alex se confió alineando en varios partidos a los no habituales, lo que le supuso ganar tan sólo dos partidos, precisamente frente a los rumanos del Otelul Galati. Pero no hay que quitar mérito a los suizos del Basilea, un equipo muy técnico y peligroso, teniendo como estandartes al joven Shaqiri y al veterano Alexander Frei.

Otra decepción ha sido el Manchester City. Los vecinos del United tuvieron que lidiar en el grupo de la muerte, siendo superados por el Nápoles, que se ha convertido en el equipo revelación, reuniendo la competitividad italiana y la pegada de jugadores como Cavani y Lavezzi. Puede convertirse en el tapado de la competición. Se las verán con el Chelsea.

Real Madrid y FC Barcelona han mostrado una enorme superioridad, por encima del resto de favoritos. El equipo de Mourinho ha hecho una fase de record, con una superioridad aplastante: seis victorias en seis partidos con 19 goles a favor y dos en contra. El mejor registro histórico en la Champions League. El FC Barcelona, salvo el empate en el último instante en casa ante el AC Milan, el resto de partidos han sido contados por victorias, con 20 goles a favor y cuatro en contra. Sin duda los dos aspirantes a ganar el título este año.

Esta temporada parece que va a ser el Bayern de Munich el único capaz de hacer sombra a los dos grandes españoles. Ha salido airoso del grupo más difícil de la competición, con cuatro victorias, un empate y una derrota, ante el City y con la clasificación ya asegurada. La gran calidad de los Robben, Ribery, Muller, Schweinsteiger, Kroos, o Mario Gómez (seis goles en seis partidos), junto con el hecho de disputarse la final en el Allianz Arena, hacen de los bávaros un serio aspirante al título.

En un segundo plano quedan Arsenal, Chelsea, Inter, y Milan, que mantienen su vitola de campeones, pero con un nivel mostrado inferior a los tres anteriores. Precisamente el enfrentamiento entre Arsenal y Milan se presenta como el más igualado de toda la eliminatoria.

La gran sorpresa ha venido de la mano de Benfica, Bayer Leverkusen y Apoel Nicosia, los tres clasificados a falta de una jornada, y quedando por encima de rivales de renombre como Manchester United y Valencia. Especialmente el equipo chipiotra, que ha hecho historia al clasificar a su fútbol por primera vez para la segunda fase. El brasileño Ailton, que ha matrcado el 50% de los goles de su equipo, es su máximo estandarte.

Finalmente, como representantes del fútbol ruso, el CSKA de Moscú y el Zenit de San Petesburgo, clasificados en última instancia dejando en la cuneta a equipos como el Oporto y Shakthar Donestk. Son una buena muestra del auge de la Liga rusa en los últimos años. Junto a ellos los dos equipos franceses, Olympique de Marsella y Olympique de Lyon, ambos clasificados tras unas rocambolescas carambolas en los últimos instantes del último partido.

Los emparejamientos son los siguientes:
Olympique Lyon-Apoel Nicosia
Bayer Leverkusen-FC Barcelona
Zenit San Petesburgo-Benfica
AC Milan-Arsenal
CSKA Moscu-Real Madrid
Napoles-Chelsea
Olympique Marsella-Inter Milan
Basilea-Bayern Munich

La suerte está echada, hagan sus apuestas señores. Los cuartos de final serán otra cosa.

Sergio-Lovingfutbol

¿Dos subcampeonatos igual a un campeonato?

enero 30, 2012 en Blog de LovingFutbol

La actual edición de la Copa del Rey está trayendo a la memoria situaciones próximas en el tiempo y planteando cuestiones curiosas. ¿Será un equipo de segunda B capaz de llegar a la final? ¿Por qué esa asimetría en las dos partes del cuadro de competición? ¿Con la liga en el alero, se podrá permitir el F. C. Barcelona quedar fuera de la final de esta edición 2012 de la Copa del Rey? ¿Se reeditará una final como la de hace tres temporadas Athletic vs. Barça? O, mejor aún, ¿se jugará una histórica final Athletic vs. Valencia C. F. que no se celebra desde 1967?

Sea cual sea la respuesta a estas preguntas lo que es evidente es que nos encontramos ante una edición muy interesante dado que un equipo tan poco habituado en los últimos tiempos a aparecer en los momentos estelares de la temporada como el Athletic se puede encontrar con una nueva participación en la final de la Copa del rey, la segunda en cuatro temporadas. Esto nos remite a considerar algunos detalles históricos. El Athletic Club ha sido durante muchísimos años conocido como “El Rey de Copas”. Este título honorífico lo mantuvo el Athletic con sus 24 copas hasta que el F. C. Barcelona se lo arrebató al ganar 25 copas. Desde su doblete en la temporada 1983-84 el Athletic Club no ha tenido demasiadas oportunidades de pelear por títulos nacionales, lo que convierte su actual presencia en histórica. Si, al final, se enfrentara al F.C. Barcelona, estaríamos ante una reedición de la final de 2009 y con la posibilidad de obtener dos subcampeonatos. ¿Y dado los potenciales de ambos equipos, qué tendría más mérito? Los dos subcampeonatos del Athletic o un nuevo título de Copa del todopoderoso F.C. Barcelona?

Es una tesitura en la que hace años se encontró el Valencia. Un equipo que surgió con fuerza a principios de la década de 2000 y que, dirigido por Héctor Cúper, logró auparse a dos finales consecutivas de Champions League, las ediciones de 2000 y 2001. Ambas finales se perdieron, la primera por un contundente 3-0 frente al Real Madrid y la segunda, de modo doloroso, contra el Bayern München en la tanda de penalties y con el factor suerte campando a sus anchas. Siempre se ha considerado que, si bien nadie mantendría en serio esa afirmación en una conversación rigurosa, los dos subcampeonatos de Champions deberían valer como un campeonato. El hecho de haberse producido consecutivamente, el hecho de que el segundo se perdiera en el último momento y la excepcionalidad de la presencia de un equipo neófito en la competición llegando dos años seguidos hasta la gran final confería un mérito añadido que bien podría desembocar en una afirmación tan peregrina como justa: dos subcampeonatos igualando a un campeonato.

De darse la otra variante, la del Athletic Club vs. Valencia C, F., estaríamos ante una magnífica reedición de la final de 1967. En ese caso sería el Athletic el club que, dada su ausencia reiterada en las finales de las últimas décadas debería poder esgrimir que dos subcampeonatos deberían equivaler a un campeonato, aunque con la más cercana igualdad de nivel futbolístico, quizá no sea el Athletic Club el que deba conformarse con el subcampeonato. Dentro del fútbol-ficción en el que nos movemos lo único cierto es que esta edición aún sería más memorable de ser el Mirandés el que llegara a la final. Los primeros asaltos de las semifinales están a la vuelta de la esquina. No tendremos que esperar demasiado para saber cómo sigue este culebrón.

Francisco García

La Copa de África 2012

enero 23, 2012 en Blog de LovingFutbol

Con mucha menos repercusión y reclamo que otras competiciones como La Copa América, la Eurocopa, o la Copa de Oro de la Concacaf, acaba de comenzar la 28ª edición de la Copa Africana de Naciones, una competición que determina el país dominante en este continente y que sirve de auténtico escaparate, fundamentalmente hacia el fútbol europeo.

Por segunda vez en la historia de la Confederación Africana de Fútbol la organización es compartida por dos países: Gabón y Guinea Ecuatorial. Esta edición destaca por las importantes ausencias de habituales participantes en el torneo, potencias en el fútbol africano, que van a ampliar las oportunidades de los dieciséis equipos nacionales aspirantes a la corona, acaparada en las tres últimas ediciones por Egipto, precisamente la baja más sonora.

La clasificación hasta llegar a la fase final que determinaría que 14 selecciones acompañarían a los locales en el torneo, 45 países fueron divididos en 11 grupos de cuatro equipos y uno de cinco, en este último incluido el readmitido Togo, los cuales se enfrentaron en un todos contra todos. Los once líderes de grupo, el segundo del grupo K (sea el mejor segundo o no), y los dos mejores segundos, han sido los clasificados.

Esta fase final del torneo tiene una estructura clásica, similar a una Eurocopa. Los 16 equipos clasificados se dividen en cuatro grupos de cuatro equipos. Los dos primeros pasan a cuartos de final, luego los cuatro clasificados pasan a las semifinales, hasta quedar dos equipos que disputan la gran final. Los equipos perdedores de las semifinales disputan el tercer y cuarto puesto. El ganador de este torneo no se clasificará para la Copa Confederaciones de 2013, sino que lo hará el campeón de la edición del 2013 a celebrarse en Sudáfrica.

Este año los cuatro grupos de la primera fase la integran los siguientes equipos: GRUPO A: Guinea Ecuatorial, Libia, Senegal y Zambia; GRUPO B: Costa de Marfil, Sudán, Burkina Faso y Angola; GRUPO C: Gabón, Níger, Marruecos y Túnez; GRUPO D: Ghana, Botsuana, Malí y Guinea.

En esta edición, Egipto con siete coronas y la más laureada en la historia de la competición, no logró el pase al finalizar última en su grupo de clasificación. Por el mismo camino se quedaron otras habituales como Nigeria, Camerún, Argelia, Togo o Sudáfrica, último anfitrión del Mundial de Fútbol, y que también será sede en la siguiente Copa Africana.

Frente a éstas notables ausencias, Botsuana, Guinea Ecuatorial y Níger disputan por primera vez una Copa de África, que tiene como principales favoritas al título a las selecciones de Costa de Marfil, Ghana, Malí o Marruecos.

Los marfileños Didier Drogba, del Chelsea, Yaya Touré, del Manchester City, Seydou Doumbia, del CSKA Moscú y Gervais Yao Kouassi ‘Gervinho’, del Arsenal; el maliense Seydou Keita, del Barcelona; el senegalés Mamadou Niang, que jugó en el Olympique Marsella y el Fenerbahce turco antes de ir al Al-Sadd de Qatar, o el ghanés Asamoah Gyan, del Sunderland inglés, son algunas de las estrellas que, inicialmente, acaparan las miradas del torneo.

La Liga española ha cedido dieciséis jugadores a la Copa de África, aunque sólo tres de ellos juegan en la Primera División. Además de Keita, del Barcelona, el Rayo Vallecano pierde a Lass Bangoura, que ha sido llamado por Guinea, y a Pape Malickou Diakhaté, del Granada, convocado por Senegal.

En total, 184 jugadores abandonan Europa para cumplir con su selección en Gabón y Guinea Ecuatorial 2012. Además de los 16 de España, países como Alemania e Inglaterra pierden 14 futbolistas cada uno. Pero sin duda es Francia el país más perjudicado de largo, con 64 futbolistas.

Por ahora la exportación de futbolistas está elevando el nivel de estas selecciones, y pese al gran avance del fútbol africano, ¿cuánto tiempo pasará para poder ver a una de estas selecciones disputar un Mundial de fútbol con las grandes potencias europeas y sudamericanas? Tarde o temprano llegará su momento.

Mientras tanto, la Copa de África se presenta como un auténtico torneo escaparate, una oportunidad para muchos futbolistas, un billete a la gloria para muchos seres humanos.

Sergio-Lovingfutbol

Una Copa a la inglesa

enero 16, 2012 en Blog de LovingFutbol

La aparición en la edición 2011-12 de la Copa del Rey de un equipo de Segunda B en los cuartos de final es un soplo de aire fresco en el tumefacto ambiente de las competiciones nacionales, mediatizadas y copadas por una bicefalia francamente anestesiante. El Club Deportivo Mirandés se ha aupado a las rondas nobles de la presente edición de la Copa del Rey, eliminando a todo un Villarreal, equipo de Champions League en horas bajas, y al Racing de Santander, otro equipo de primera división con problemas sociales y deportivos de difícil solución.

El sistema de competición de la Copa del Rey privilegia a los equipos de segunda división, primera y, entre éstos, a aquellos que juegan competiciones europeas, convirtiendo la competición en una trampa para los equipos modestos que, a duras penas, consiguen pasar un par de rondas y, en casos excepcionales, enfrentarse a equipos de primer nivel. Pero no siempre fue así. En sus orígenes la competición conocida también como Campeonato de España enfrentaba a los campeones regionales, en una época en la que aún no existía la Liga, y que dejaba al Campeonato de España como la máxima competición a nivel de todo el estado español. Los enfrentamientos se jugaban a doble partido y no había recuento de goles, sino de partidos ganados. En caso de que cada equipo ganara un partido, se jugaba un desempate. Esta forma de competición se fue aplicando hasta eliminar el partido de desempate y hacer que fueran los goles o, en su caso, los lanzamientos de penalties, los que decidieran el vencedor de la eliminatoria. Hace unos años se optó por imitar el tipo de eliminatorias con enfrentamiento directo a un solo partido, una especie de ruleta rusa para muchos equipos de primera división, que vieron como durante algunas temporadas y a un solo partido su trayectoria en la Copa del Rey se convertía en ridícula. Así vimos eliminaciones estelares sobre grandes equipos que llevaron a aparecer por los cuartos de final de la Copa. Por ilustrar este hecho, apuntemos que en este siglo, el Mirandés es el cuarto equipo de Segunda B que se cuela en cuartos de final después del Granada en 2001, el Figueres en 2002, y la Gramenet en 2005.

Pero, ¿tiene sentido mantener la competición como hasta ahora? La gran abundancia de partidos en diferentes competiciones parece indicar que un tipo de competición a la inglesa, con eliminatorias directas, ofrecería un esfuerzo menor a muchos equipos, reduciendo el número de partidos y convirtiendo una competición previsible en otra mucho más interesante y dinámica. Los equipos británicos así lo hacen en su F. A. Cup desde los inicios de la competición en 1871. Es cierto que la necesidad de replays (partidos que se repiten en el caso de que el partido acabe en empate) pueden alargar en exceso alguna eliminatoria, pero solo en casos excepcionales ha sido así. Memorable fue el hecho de que el Fulham F. C. necesitara en 1975 doce partidos en seis rondas para poder jugar la final. La Premier League ha logrado compatibilizar junto a esta competición decana otras como la Copa de la Liga (Carling Cup) y hacerlo de modo que sus estadios se llenan día tras día y los ingresos atípicos engordan y engordan las arcas de clubes y federación.

Debido a las inercias históricas que se aprecian en nuestro fútbol, veo altamente improbable que en algún momento se vuelva a las eliminatorias directas a un solo partido como forma de competición, más aún cuando la final sí se juega a partido único. Sería mirar hacia los orígenes del fútbol y, a su vez, un modo sencillo y nada gravoso de repartir un poco de la riqueza que genera el fútbol de primer nivel, permitiendo enfrentamientos de equipos de cualquier categoría entre sí. En España, con el sistema de competición actual toman parte 83 equipos: todos los de la Primera y Segunda División, los mejores de la Segunda B y los campeones de Tercera, excluyendo los equipos filiales. En la primera eliminatoria participan los 42 clubes no profesionales, es decir, Segunda B y Tercera, que se emparejan por sorteo. Las eliminatorias se disputan a partido único. En la segunda ronda entran en liza los clubes de Segunda División, y a partir de la cuarta ronda -dieciseisavos de final- se incorporan los clubes de Primera y las eliminatorias pasan a ser a doble partido -ida y vuelta- excepto la final, que se disputa a un partido en terreno neutral. Un cambio en este sistema de competición depende de la voluntad de todo el fútbol español y por lo que hemos visto hasta ahora, esa voluntad acaba siendo la de los equipos más potentes de la Primera. Una mirada allende al Canal de la Mancha no nos vendría nada mal.

Francisco García

AC Milan y FC Barcelona, dos modelos sensatos de autoinversión

enero 9, 2012 en Blog de LovingFutbol

Mucho se ha escrito en los últimos tiempos sobre el éxito del modelo deportivo del FC Barcelona, reforzado más si cabe con la centralización en su Ciudad Deportiva de todos los servicios relacionados con el fútbol. El Barcelona aúna, en un mismo espacio físico, la preparación semanal del primer equipo a las órdenes de Pep Guardiola, se entrenan y juegan todos los equipos del fútbol base, y también se han trasladado los Servicios Médicos y la gestión del fútbol profesional y formativo, con los ex futbolistas Andoni Zubizarreta y Guillermo Amor al frente de ellos. Con el estreno de la nueva Masia, la residencia de las futuras estrellas culés, se ha completado un proceso que gira en torno a una filosofía de juego que está dando resultados espectaculares, reconocidos en todo el mundo del fútbol.

En los años 70, un entrenador llamado Rinus Michels propuso un estilo de juego revolucionario al que años más tarde se le calificaría como fútbol total. Consistía básicamente en un sistema de libertad ofensiva sobre los diez jugadores de campo. El objetivo era defender atacando, mantener largas posesiones y hacer circular el balón hasta buscar la mejor opción de gol. Este sistema encumbró al Ajax y a la selección holandesa de la época. Johan Cruyff adoptó esta filosofía de juego como propia y la instauró en La Masía desde su llegada al F.C. Barcelona. A partir de entonces todos los equipos, desde los más pequeños hasta los más mayores, jugarán con tales directrices.

Un sistema similar, pero enfocado al aspecto físico, es lo que se cuece desde hace años en la trastienda de otro de los grandes del fútbol mundial, el AC Milan, donde en las propias instalaciones de su ciudad deportiva de Milanello, se encuentra un verdadero centro de investigación científica centrado en la preparación física del futbolista rossonero.

El objetivo final del Centro milanés es que sus futbolistas exploten al máximo su capacidad física y, sobre todo, puedan sostener un alto rendimiento durante un período prolongado. Para ello, se hace imprescindible la necesidad de controlar al máximo la preparación física y la salud en general de sus futbolistas a través de una red de alta tecnología, que a la postre previene las lesiones. Para poder llevar a cabo este seguimiento exhaustivo y prepararse en las mejores condiciones, los jugadores ‘rossoneri’ pasan ocho horas al día en Milanello. Llegan a las 10 de la mañana y se marchan de allí sobre las cinco o seis de la tarde después de hacer doble sesión de trabajo, comer y dormir la siesta en sus habitaciones. Además, es el lugar de concentración antes de cada partido.

En la base de esta filosofía está la salud como el total de tres pilares fundamentales: el estado físico, el mental y el nutricional. En el Milan predomina el aspecto puramente físico en la sesión matinal de entrenamiento. En ella son el responsable de la preparación física y su equipo de seis preparadores físicos los que cogen el mando. Los futbolistas corren tanto en alguno de los nueve campos de entrenamiento como en el bosque que hay dentro de las 16 hectáreas de terreno de Milanello. El trabajo físico lo completan en el gimnasio, donde cada uno tiene una tarjeta personal que introduce en las máquinas y recoge toda la información del trabajo realizado.

Dentro del aspecto mental, los responsables se encargan de analizar tres niveles funcionales: la zona neuroestructural, que determina la capacidad de recuperación del jugador sin necesidad de medicación ni intervención quirúrgica; la zona bioquímica, que observa los cambios bioquímicos que se producen en el cuerpo durante el ejercicio y la zona mental propiamente dicha, que se encarga de estudiar y hacer un seguimiento del estado psicológico en un espacio donde los jugadores se relajan.

Además de lo anterior, en el Centro se encargan de hacer un seguimiento médico (evaluación de la función renal, hepática, endocrina) y nutricional (examen bioquímico y test nutrigenéticos) de los futbolistas, y una vez analizados todos estos aspectos, los especialistas del centro milanés hacen una apuesta seria por una dieta individualizada. Con ésta, y la ingesta diaria de complementos nutricionales consiguen evitar el daño muscular, se retrasa la aparición de la fatiga, se garantiza una mayor rapidez en la recuperación y, en consecuencia, se obtiene un mayor rendimiento físico y alarga la vida profesionales de sus jugadores.

Desde que se implantó este método, el Milan ha conquistado 8 Ligas, 5 Champions, 5 Supercopas de Europa, 6 de Italia, 3 Mundiales de clubs, y 1 Copa de Italia.

Alguien puede pensar que para conseguir títulos y mantenerte en la élite del fútbol no es necesaria tanta inversión en el entorno o trastienda de un club. Que invertir gran parte de ese dinero en comprar grandes futbolistas es suficiente. Pero lo cierto es que, en los tiempos que corren, y con todo lo que mueve este fenómeno de masas que es el fútbol, invertir en la calidad de tu propia cantera es el futuro. El Barça y el Milan tienen gran parte del camino ya hecho.

Sergio-Lovingfutbol