Pichichi: el trofeo y el jugador
diciembre 5, 2011 in Blog de Lovingfutbol
Toda sociedad futbolística tiene sus ritos y sus héroes, sus tradiciones y sus momentos mágicos, gestados y mantenidos por generaciones de aficionados, medios de comunicación y deportistas. Los ingleses tienen el Boxing Day navideño, los jugadores alemanes bailan y jalean a su afición tras los partidos, ganen o pierdan, agradeciéndoles el apoyo, los argentinos juegan el campeonato a una sola vuelta, etc… y así podríamos seguir designando rarezas, particularidades o hechos diferenciales en unas u otras sociedades futbolísticas. En la española, hay un par de trofeos, otorgados por el diario deportivo Marca, que ya se han instalado en el imaginario colectivo y que forman parte inherente a la competición máxima española: la Liga. Se trata de los trofeos Pichichi y Zamora, otorgados al máximo goleador y al portero menos goleado de cada temporada, respectivamente. El trofeo Pichichi se entrega desde la temporada 1952-53.
El título de “pichichi” suena hasta algo ridículo, sobre todo si no se sabe que tal denominación se debe a un recuerdo hacia el que fuera jugador del Athletic Club de Bilbao, Rafael Moreno Aranzadi, conocido popularmente como “Pichichi”, apelativo acuñado por sus compañeros de juego juvenil cuando él sólo contaba 11 años.
Nacido en Bilbao el 23 de mayo de 1892, Pichichi era sobrino del escritor bilbaíno Miguel de Unamuno. En 1911 comenzó a jugar en el Athletic, pero no disputó un partido oficial hasta el 17 de marzo de 1913, contra el Real Madrid, que terminó con victoria bilbaína por 3 a 0. Con el Athletic, Pichichi disputó 17 partidos en la Copa de España en los que marcó 10 tantos y 72 partidos del campeonato regional vizcaíno en los que consiguió 68 goles. Logró cuatro Copas y cinco Campeonatos Regionales. Si bien su aportación goleadora es más que notable, no se le puede adjudicar una calificación de excepcional, por tanto ¿qué justifica su elección como apelativo para el máximo goleador liguero?
Quizá estos datos nos ayuden a entenderlo mejor: fue el primer jugador en marcar un gol en el estadio de San Mamés. Lo hizo en la inauguración del estadio, el 21 de agosto de 1913, en el partido del Athletic contra el Racing de Irún, que acabó con empate a un gol. Pichichi, que tenía la costumbre de jugar con un pañuelo blanco anudado en la cabeza, concluyó su carrera como jugador en 1921. Siguió ligado al fútbol como árbitro. Un año más tarde, el 1 de marzo de 1922, murió a consecuencia del tifus, posiblemente por ingerir ostras en mal estado. En 1926 el Athletic Club rindió un homenaje a Pichichi por iniciativa del presidente del club Ricardo de Irezábal Goti, colocando en la grada de Misericordia del estadio de San Mamés un busto suyo, obra del escultor bilbaíno Quintín de Torre Berástegui. La inauguración del monumento vino acompañada por un partido homenaje entre el Athletic y su máximo rival en la competición regional, el Arenas de Guecho, que ganó el club bilbaíno por 7 a 2.
El busto cambió de emplazamiento en dos ocasiones: en 1953 al construirse la tribuna principal y en 1982 durante las reformas para adecuar el estadio como sede del Mundial de fútbol. Desde entonces el busto se halla en el palco presidencial y existe la tradición de que todos equipos que visitan por primera vez el campo de San Mamés coloquen un ramo de flores junto al mismo.
También jugó con la selección española en cinco ocasiones. Los cinco partidos los jugó durante los Juegos Olímpicos de Amberes 1920, donde España ganó la Medalla de Plata. Pichichi logró marcar un gol en la final contra los Países Bajos.
La figura de “Pichichi” nos remite a unos tiempos heroicos donde el fútbol se vivía como una pasión compartida entre jugadores y aficionados y donde la distinción entre profesional y “amateur” era una línea borrosa y poco definida. Como exponente de aquellos orígenes comunes a los diferentes equipos españoles y, como no, también extranjeros, la figura de Pichichi reúne los requisitos necesarios para alumbrar un puesto tan destacado como el de máximo goleador de la liga española.
Francisco García












