Dentro de la estructura de un equipo de fútbol, existe una demarcación que es vital para el buen funcionamiento del mismo. Esa demarcación es al mismo tiempo corazón, pulmón y cerebro, y aporta energía y vitalidad al juego de conjunto. Hablamos de la figura del mediocentro organizador. El puesto requiere funciones de creación, conducción, equilibrio, y de explotación del juego de ataque. Nada más y nada menos. Los éxitos de los grandes equipos de fútbol han ido siempre de la mano de grandes jugadores en ese puesto. Y este es el caso del FC Barcelona y de la Selección Española. Se llama Xavi Hernández Creus.
Hasta dónde alcanza mi memoria futbolera, ningún jugador me ha hecho disfrutar tanto como lo hace Xavi Hernández, en esa su posición natural. Su trayectoria, envidiable para cualquier jugador de élite, se ha forjado en el trabajo y el sacrificio, pero su talento es innato. Una cosa es la técnica y otra el talento. Meter una pelota al espacio depende sólo de la técnica. Tener la visión de hacerlo en el momento justo, con la velocidad y el efecto necesario, precisa de talento. Cualquiera puede dar un buen pase. Pero en un partido intenso, con la marca encima y sin tiempo para pensar, dar un buen pase está reservado para los elegidos. Sus pases medidos entre líneas son puro arte. El arte de saber enviar el balón, en el momento exacto en que el compañero inicia el movimiento de desmarque, leyendo su pensamiento. Y es que Xavi tiene la cualidad de hacer más buenos a los que ya son buenos.
Una de las claves de este talento se encuentra en su rapidez mental. Xavi tiene una mente prodigiosa para ver el fútbol, concibe la jugada que planea antes de recibir el balón, y eso es una de las cualidades que le hace diferente. Otra de sus grandes virtudes es la colocación, sabe estar siempre en el lugar preciso para recibir y orientar la pelota hacia su destino. Y lo mismo respecto a su rapidez de movimientos y sus múltiples recursos en corto, que le permiten zafarse de marcajes insidiosos, y así poder continuar con su juego.
Y si a ello añadimos su disciplina táctica en defensa, y sus goles de falta directa, o entrando desde atrás sorprendiendo al contrario, llego al convencimiento de que estamos ante uno de los mejores jugadores del fútbol actual, y sin lugar a dudas, de la historia del fútbol español.
Sus predecesores en el Barça como Schuster, Milla o Guardiola fueron grandes jugadores, también todos ellos con un gran técnica y una gran visión de juego, pero si los comparamos con Xavi, pienso que éste globalmente les supera. Xavi es más completo en ataque y añade un plus adicional a la figura del mediocentro, su magia. Como buen mago, nunca sabes qué jugada sacará de su chistera, y eso es lo que nos permite disfrutar de él como espectadores.

Creo que ha llegado el momento que el mundo del fútbol se rinda ante Xavi Hernández. Suyo debe ser el Balón de Oro 2010. Sobran méritos y títulos por su parte, tanto en el FC Barcelona, como en la Selección Española.
Y si ello no fuera así, no pasa nada. Los que te admiramos siempre te estaremos agradecidos por hacernos felices con tu talento, por tu maestría simplificando lo difícil, y por garantizarnos que con tu presencia en el terreno de juego, siempre veremos acabar un partido de fútbol.
Sergio-Lovingfutbol